Tumbar de espaldas

Tumbar de espaldas

TUMBANDO A LA GENTE DE ESPALDAS
FALSAS RELIGIONES
TUMBANDO A LA GENTE DE ESPALDAS, ¿ASÍ SE RECIBE EL ESPÍRITU SANTO?
Nuestro Señor Jesucristo y Dios padre nos advierte“Amados, no creáis
a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque
muchos falsos profetas han salido por el mundo”. (1. Juan 4:1) y la
única forma de probarlos es por medio de lo que enseña la Santas Escrituras. Hoy en día existe una gran proliferación de engañadores (pastores, profetas, apóstoles y reverendos) que predican un cristianismo sensacionalista, donde los espíritus engañadores tienen pleno control de esos servicios religiosos. Vivimos en una época llena de farsantes religiosos, de falsos testimonios, de falsificaciones de la obra del Espíritu Santo, de estafa espiritual, de falsas profecías y visiones.

Por donde quiera observamos que abundan las obras de los espíritus engañadores que hacen que la gente se pierda por medio de la religiosidad, supuestamente cristianas, pero llenas de hechicería, adivinación, sensacionalismo y ocultismo. Nuestro Señor Jesucristo no dejo religiones en su Santa palabra, nos dejo un único camino, la verdad y la vida para llegar al Padre (Juan 14:6).
Desde hace mucho tiempo, la gente que practica el hipnotismo y la hechicería han desmayado y han hecho caer a sus adeptos de espalda. Sin embargo, no existe ni una sola prueba en las sagradas escrituras que los profetas, el Señor Jesucristo o los mismos apóstoles hayan puesto a desmayar a la gente diciéndoles que eso es “el toque del Señor”, “la obra del Espíritu Santo” o “la prueba de que están siendo llenos del Espíritu Santo”. En ningún capitulo de la sagradas escrituras nos dice que un creyente recibió el Espíritu Santo desmayándose y retorciéndose en el suelo, sino que la evidencia clara e indiscutible fue la de glorificar a Dios hablando en nuevas lenguas (Hechos 2:4, 10:44-45).
Las sagradas escrituras nunca nos muestra a alguno que se haya acercado a Dios con un corazón contrito y humillado y se haya desmayado, haya perdido el conocimiento y se haya retorcido en el suelo permaneciendo tirado frente a una multitud, mientras el predicador se voltea, se ríe y levanta los brazos para agitar a la gente. La practica de tumbar a la gente, usada por los mal llamados “tele- evangelistas” actuales (la gran mayoría de ellos trinitarios protestantes y católicos), no es una practica bíblica sino puro hipnotismo y hechicería.
El problema es que la gente ya se acostumbro a que los desmayen y tumben, al punto que cuando van a donde esos “predicadores” ya están predispuestos para que eso ocurra. Simplemente se prestan para eso y dejan que eso pase. El problema es, que antes de pasar a ese lugar, nunca se han preguntado si eso es en verdad la obra de Dios o es más bien la obra de los espíritus de demonios.
Hoy en día la gente se desmaya, se golpean fuerte la cabeza cuando chocaban contra el suelo, y las mujeres que iban vestidas con faldas, se exponían a la vergüenza de exhibirse frente a la multitud, pues sus vestidos usualmente se levantaban al caer. Ahora se han vuelto un poco mas “sofisticados” pues cuentan con ayudantes que se hacen por detrás de las personas para ayudarles a caer para que no se golpeen y también animan a las mujeres a que se vistan con pantalones para que no se exhiban ante la multitud”, Incluso tienen batas blancas para tapar a las mujeres cuando se desmayan creyendo que han recibido el espíritu santo y lo que reciben son legiones de demonios de parte de falsos pastores vestidos de ovejas.
Los falsos predicadores (pastores) de hoy en día golpean a las personas en la frente, les apuntan con el dedo o los soplan y la gente va cayendo sin más ni más. Algunos los hacen levantar para volverlos a tumbar una y otra vez, burlándose por completo de esas pobres personas.
Simultáneamente, la multitud de “adoradores” aplaude al hombre que hace esto. ¡Definitivamente esa no es la obra del Espíritu Santo! los que caen desmayados, pierden el sentido y por ende su habilidad de pensar. Eso de poner la mente en blanco en servicios religiosos, esto no es una doctrina de las santas escrituras bíblica sino enseñanza de la “nueva era satánica”. Eso es contrario a lo que nos enseña la palabra de Dios cuando venimos ante Dios arrepentidos y convertidos. Las Santas Escrituras nunca enseñan que cuando alguien viene a Dios en arrepentimiento, el Espíritu Santo le roba al hombre su habilidad de pensar o de actuar. Las Santas Escrituras enseñan que un corazón arrepentido no cae de espaldas, sino que adora a Dios, se postra en reverencia de humillación a nuestro creador y si cae, cae de rodillas postrándose sobre el rostro y no acostado boca arriba sin ningún conocimiento de lo que sucede.
Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros, (1. Corintios 14:24-25).
A nuestro Dios le agrada que la persona en convicción de pecador venga ante nuestro Señor Jesucristo, arrepentida, en sus cinco sentidos, en su juicio cabal, pero con un testimonio de sumisión, de humildad, de arrepentimiento y de adoración, postrándose y humillándose ante Dios,
El profeta Isaías escribió que llegaría el tiempo cuando los hombres de Dios serían llenos del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas (lengua extraña o lengua de tartamudos). Sin embargo, el mismo profeta advierte que aquellos que no han querido entrar en el reposo que Dios da caerán de espaldas y serán quebrantados, enlazados y presos.
Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no
quisieron oír. La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras
mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos (Isaías 28:10-13) Por eso no es de admirarse que aquellos que no saben cómo
se recibe al Espíritu Santo, hayan inventado que cayéndose para atrás es la forma como Dios llena a los hombres del Espíritu Santo. Esto en vez de ser una obra de Dios es una obra del diablo que engaña a las multitudes por no haber querido creer y venir a la verdad que solo se encuentra en su Santa Escritura.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,(Hechos 3:19),cuando el ser humano se arrepiente
humillándose ante Dios reconociendo humildemente su condición de pecador, viniendo ante Dios con frutos dignos de arrepentimiento, en ese momento recibe el Espíritu Santo de Dios pero el Espíritu Santo de Dios no quema sino es refrigerio para los huesos porque te sientes que no eres merecedor de su perdón y que no somos nada ante Dios, y empiezas a llorar como un niño sacando dentro de ti toda contaminación y procediendo a la conversión del verdadero cristiano, empezando a vivir una vida diga y honrosa delante de la presencia de Dios, buscando a cada día la paz y la santidad, “Seguid la paz con todos, y la santidad,
sin la cual nadie verá al Señor. Hebreos 12:14.
JUAN 8:32 “Y CONOCERÉIS LA VERDAD, Y LA VERDAD OS HARÁ
LIBRES”

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1 comentario:

  1. Gracias por que me han confirmado la duda que yo tenia con respecto a los ""pastores "" que tumban a las personas de espaldas bendiciones

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